España debe terminar el trabajo contra Turquía

El EuroBasket llega a su fase decisiva
El EuroBasket llega a su fase decisiva

Los nuestros serán primeros del grupo A si vencen a los otomanos. Una derrota y una serie de carambolas podrían hacerles caer al tercer puesto

Lorenzo Brown tendrá que arreglárselas para neutralizar a un jugón como Shane Larkin

La selección española se debe tomar el partido ante Turquía como si fuese un encuentro de dieciseisavos de final del EuroBasket. Los nuestros saben que ganando obtendrán el primer puesto del grupo A y que esto se traduce en un cruce de octavos de final más benévolo frente al ganador del partido entre Lituania y Bosnia.

Tras asegurarse el pase a octavos con el triunfo frente a Montenegro, España no quiere que su trayectoria en este EuroBasket quede cortada de raíz. Una derrota ante Turquía podría traducirse en eso, puesto que caeríamos al segundo puesto del grupo o en el peor caso al tercero si Bélgica gana su partido final.

Siendo segundos de grupo, lo más probable sea que juguemos contra Francia o Eslovenia, lo que se traduciría en algo muy complicado para los nuestros frente a dos selecciones que nos han ganado recientemente. De terceros, jugaríamos contra el perdedor del duelo entre Alemania y Eslovenia. Los teutones eran una presa asequible antes del torneo y ahora han mutado en un coco.

Ya hemos dado todas las opciones de futuro, ahora vamos con un partido con muchos riesgos frente a Turquía. El equipo otomano tiene libra por libra muchísimo talento comandados por el mejor base de la Euroliga en los últimos años, Shane Larkin. El jugador de Anadolu Efes lidera a una selección con varios talentos NBA.

Destaca la presencia de Cedi Osman y del novato Alperen Şengün. Este último jugador ha dejado esta temporada sin minutos a Usman Garuba por su gran irrupción en los Houston Rockets. Turquía está dirigida por Ergin Ataman, un entrenador de carácter que incluso ha amenazado con retirar al equipo ante la falta de 'respeto arbitral'.

Otro 'back to back'

España se juega las habichuelas habiendo recuperado su mejor versión ante Montenegro con un sólido triunfo por 82-65. El problema de los nuestros puede ser que jugar dos partidos en menos de 24 horas haga que se les haga bola como ya ocurrió durante el fin de semana perdiendo contra Bélgica por 73-83 tras haber dado una paliza a Georgia.

Será un partido de máxima exigencia para un Lorenzo Brown que tendrá que arreglárselas para neutralizar a un jugón como Shane Larkin. Además los hermanos Hernangómez tienen una dura prueba de fuego ante jugadores con los que están equiparados en rol y protagonismo en la NBA.

España no se puede permitir ni el más mínimo resbalón o tendrá un duelo mortífero en octavos de final. El segundo puesto en el grupo A quizá sea el peor posible pensando en que Doncic puede cruzarse por el camino. Los chicos de Scariolo no quieren pensar en ello tras alcanzar las semifinales de este torneo ininterrumpidamente desde 1999.