¿Qué se puede esperar de Nadal en 2022?

El balear vuelve a la competición oficial este jueves después de cinco meses de parón por una lesión en el pie. Su estado físico es una incógnita.

Australia es el único Grand Slam que Nadal no ha ganado en, al menos, dos ocasiones

Rafael Nadal saldrá a competir este jueves en el ATP 250 de Melbourne después de haberse probado ya en el dobles. El tenista manacorí, junto a Jaume Munar, ganó en su encuentro de primera ronda, un choque que le ha servido para coger ritmo. Aunque Nadal ya participó el mes pasado en una exhibición en Abu Dabi, donde por cierto se contagió de covid, es ahora cuando empieza lo importante.

Nadal cayó ante Andy Murray y Denis Shapovalov en la exhibición previa a las navidades y ahora se enfrentará a Ricarda Berankis en Melbourne, en un torneo que sirve de preparación para el Abierto de Australia. Su cuota de 1.171/6 refleja ligeramente las dudas del mercado por el estado del español, que no compite de forma oficial desde que participara en agosto en el torneo de Washington.

Es por esto que no se sabe qué esperar de Nadal en 2022. A sus 35 años, siempre ha demostrado tener fuelle para competir contra los mejores, solo hay que recordar su vuelta en 2017, conquistando dos Grand Slams e iniciando una nueva era de conquistas en Roland Garros en los años sucesivos. Sin embargo, la derrota del año pasado contra Djokovic, junto a los problemas de lesiones, han puesto en duda la capacidad del español para seguir en lo más alto.

El paso del tiempo y el empuje cada vez mayor de tenistas como Daniil Medvedev y Alexander Zverev ponen más complicado la dominancia de jugadores como Nadal o incluso Roger Federer, que ve la retirada cada vez más cercana. El primer objetivo del año es Australia, el único Grand Slam que Nadal no ha ganado en, por lo menos dos ocasiones, y donde no triunfa desde 2009. Desde aquello ha alcanzado la final en cuatro ocasiones, todas ellas perdidas, incluyendo la más reciente en 2019, conra Djokovic.

No es que no se pueda confiar en Nadal en Melbourne, pero es que en todo torneo sobre cemento en el que esté el serbio, él es el principal favorito. Para remontarse a la última victoria de Nadal ante Djokovic en pista dura hay que irse hasta 2013. Ese es el reflejo de la rivalidad actual en estas pistas.

Hay que ir con cautela con Nadal en 2022, pero sin descartar nada. Siempre que se acerque la arcilla parisina, él va a ser el favorito, pero muchas de sus opciones van a pasar por su estado físico y por cómo estén sus rivales.