La Grand Slam Cup, el extinto torneo que repartía más premios de la historia

Durante nueve años, la Federación Internacional de Tenis montó un torneo al margen de la ATP dando los premios más generosos de todo el circuito

Dos millones de dólares de la época era el premio que otorgaba al ganador este campeonato, más que todos los Grand Slams juntos.

La Federación Internacional de Tenis (ITF) y la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) nunca tuvieron la mejor relación del mundo. Ambas organizaciones siempre han confrontado por la hegemonía en el mundo del tenis.

Mientras la primera controlaba la Copa Davis, la segunda era la organizadora de los principales torneos de Grand Slam.

En 1990, la ITF lanzó un órdago a la grande contra la ATP montando un torneo que fue una demostración de fuerza. Lanzaron la Grand Slam Cup, un evento que reunía a las mejores raquetas de tenis del mundo en periodo de vacaciones -diciembre-, pero que tenía una oferta irrechazable para los grandes ases del circuito.

Dos millones de dólares de la época era el premio que otorgaba al ganador este campeonato, que se celebraba en el Olympiahalle en la ciudad de Munich.

Esta era una cantidad de dinero salvaje para aquel momento y hacía imposible que alguien en su sano juicio lo rechazase. Comparativamente, repartía más dinero en premios que todos los Grand Slams juntos en esa misma temporada.

Por si había alguna duda, la Grand Slam Cup hacía un combo que aseguraba sí o sí a los jugadores del año y es que si ese mismo año habías ganado un Grand Slam se te da un bonus extra de un millón de dólares si conseguías vencer en este campeonato.

Ganar este torneo era algo bastante importante, pese a que no repartía puntos para el ranking de la ATP.

Cada partido a vida o muerte

El formato del campeonato clasificaba a 16 jugadores en función de su actuación en los cuatro Grand Slams de la temporada. El ranking de la ATP, en este caso, era ignorado funcionando a través de unas reglas de puntuación especiales.

El hecho de ganar un Grand Slam no te clasificaba para el evento en sí, pero sí te ponía bastante cerca de ello.

La ITF solo tenía en cuenta los resultados en los cuatro 'majors' con su propio sistema de puntuación:

  • Primera ronda: 2 puntos.
  • Segunda Ronda: 20 puntos.
  • Tercera Ronda: 40 puntos.
  • Octavos de final: 75 puntos.
  • Cuartos de Final: 150 puntos.
  • Semifinales: 300 puntos.
  • Final: 450 puntos.
  • Victoria en un Grand Slam: 600 puntos.

El evento se jugaba en la extinta superficie de moqueta indoor y tenía un formato de lo más innovador para la época. Se celebraba a eliminatoria directa entre las 16 mejores raquetas comenzando por unos octavos y unos cuartos de final que se jugaban a tres sets. Las semifinales y la final eran a cinco mangas.

Se terminó fusionando

El torneo se celebró durante nueve años hasta que la ITF y la ATP alcanzaron un acuerdo para que el evento se fusionase con las ATP Finals.

Los tenistas españoles cosecharon resultados más que mediocres en la Grand Slam Cup no consiguiendo pasar nunca de los cuartos de final. Aunque es cierto que estaba muy muy competido, hasta tal punto que sólo un tenista consiguió repetir triunfo.

La Grand Slam Cup no tuvo nunca partidos de dobles y la edición femenina no se estrenó hasta 1998. Se disputó durante apenas durante dos ediciones y en las mismas fechas que el evento masculino.

Los premios para las mujeres, sin embargo, no eran tan espectaculares como para los hombres, entregándose un cheque a la ganadora de 800.000 dólares.

Para muchos, la Grand Slam Cup supuso un punto de inflexión en el tenis porque por primera vez se puso en tela de juicio la importancia de los Grand Slams.

Muchos críticos llegaron a considerar este evento como el más importante del calendario al reunir a las mejores raquetas del circuito y quizá en su mejor momento de forma de la temporada para llevarse un cheque que era prohibitivo para la época.