Tenis

Kazajistán, potencia del tenis fichando a jugadores rusos

Kazajistán ya suma cuatro fichajes de tenistas rusos que no tenían vínculo con su país

La antigua República Soviética cuenta con un talonario infinito que hace que muchos tenistas rusos renuncien a su pasaporte

De un tiempo a esta parte, Kazajistán se ha convertido en un país a tener en cuenta en el mundo del tenis. Este país situado en Asia Central ha ido importando talento de Rusia gracias a las turbulencias que llevan viviendo sus vecinos durante los últimos años.

Rusia ha sido vetada en las grandes competiciones de clubes deportivos por la guerra de Ucrania y no sólo eso. También encontramos sancionado al Comité Olímpico Ruso por culpa de un programa de dopaje nacional que les dejó sin bandera ni himno en los Juegos Olímpicos de Tokio... y también en los futuros Juegos de París.

Los tenistas rusos se quedaron sin poder competir en el Grand Slam de Wimbledon en 2022

Mientras tanto, Kazajistán ha estado captando talento ruso sin ningún tipo de rubor ofreciéndoles una oferta económica más que jugosa y también una seguridad jurídica de la que en su país de origen no disponen. En la actualidad hay cuatro tenistas del top-100 combinado de ATP y WTA que ya se han cambiado al bando de Astana... y pueden venir muchos más.

Pese a que ninguno de los rusos tiene ningún vínculo familiar con Kazajistán, el país se ha mostrado muy vivo en este asunto de las nacionalizaciones, puesto que uno de los hombres más ricos del territorio es el presidente de la Federación de Tenis Nacional y al mismo tiempo directivo de relevancia en la Internacional Tennis Federation (ITF).

Así las cosas, los progresos del país en los últimos años en cuanto a resultados son más que palpables, especialmente en la Copa Davis, donde hasta su seleccionador es ruso. Sus nuevos 'fichajes', pese a haber jugado bajo bandera paneslava en el pasado, no tienen problemas para defender la nueva. De hecho, hasta han renunciado al pasaporte de su país de origen.

La tranquilidad de poder ir a los Grand Slams

Uno de los momentos quizá más complicados para el tenis ruso fue en 2022, cuando Wimbledon vetó la presencia de jugadores de este país en su torneo, y muchos se plantearon un hipotético cambio de bandera. Por suerte para algunos de los cabezas de serie más importantes del circuito, el veto se levantó al año siguiente siempre y cuando firmasen una carta de neutralidad.

Sin embargo, esta inseguridad de lo que pueda pasar en el futuro con sus carreras sigue pesando porque nadie sabe geopolíticamente lo que deparará a Rusia y si esto tendrá consecuencias en sus deportistas. De ahí que Kazajistán esté creciendo más y más en su representación hasta incorporar recientemente a una top-5 de la WTA a su 'cartera'.

El nuevo país de moda sueña ahora con ganar su primer Grand Slam en un futuro próximo y puede que tengan alguna opción, pero de ahí a alcanzar a Rusia todavía falta mucho. El país hegemónico ha ganado cinco Grand Slams en el circuito ATP y ocho en el de la WTA.

Rusia sigue sin poder ir a Champions y Euroliga

El deporte ruso no tomará parte en la temporada 2024/25 en ninguna de las principales competiciones continentales europeas tanto de fútbol como de baloncesto en un aislacionismo que se estableció en 2022 y por el que ya suma tres temporadas de ausencia.

Equipos tan potentes en baloncesto como el CSKA de Moscú o el Zenit de San Petersburgo o clásicos de las competiciones europeas de fútbol como el Spartak o el Rubin Kazan están pagando las consecuencias de este asunto, que poco o nada tiene que ver con el deporte.