El revés a una mano, en peligro de extinción

En las últimas dos décadas, se ha reducido en más de un 77 % los tenistas que ostentan este atractivo golpe.

En el Top 40 del ranking masculino, solamente hay cinco raquetas que golpean la pelota de revés a una mano.

El tenis, como todo en la vida, ha evolucionado. Aunque en algunas facetas no lo ha hecho como a muchos le gustaría. Mientras los saques son cada vez más rápidos o las dejadas comienzan a ganar protagonismo, el revés a una mano se está convirtiendo en un rara avis.

Un arte del siglo pasado

Si echamos un vistazo al ránking ATP de 1983, podemos encontrar hasta 37 tenistas entre los 40 primeros que jugaban con el revés a una mano.

Esa cifra se redujo drásticamente una década más tarde, en 1993, cuando solo quedaban 22. Ya en el siglo XXI, concretamente en 2003, se perdieron tres jugadores que gozaban de esta magnífica habilidad, y solo restaban 19. En 2013, el bajón fue de órdago y se bajó de la decena hasta quedar únicamente en 9.

Hasta el día de hoy. En el Top 40 del ranking masculino, solamente hay 5 raquetas que golpean la pelota de revés a una mano. Si extendemos la búsqueda a los 100 mejores tenistas del mundo, encontramos a 11 jugadores que practiquen este bello arte.

Carlitos lo llegó a intentar

El tenista de El Palmar, como la gran mayoría, utiliza las dos manos a la hora de golpear la pelota de revés, pero, por su cabeza, llegaron a pasar otras ideas.

Hace escasos meses, en el US Open, el murciano reveló que un día -cuando ni siquiera estaba en el circuito profesional- había intentado estilizar su revés y probarlo únicamente con la fuerza de su brazo derecho, aunque ese capricho le aguantó bien poco.

Dijo Carlitos que le gustaba entrenar nuevos tiros, entre los que intentó adaptarse al revés a una mano, pero eso solo le duró "un día". Además, reconoció que la inspiración en aquel momento le llegó, seguramente, tras haber visto un partido del extenista suizo, que maravillaba constantemente al público con sus golpes de una belleza infinita.

¿Por qué es difícil jugar con el revés a una mano?

Si a un jugador de tenis le dieran la posibilidad de empezar a jugar con un golpe ya aprendido, seguramente muchos optarían por el revés a una mano. Quizás, es el golpe más estético que se pueda observar en una cancha.

Sin embargo, requiere de mucha técnica y un gran aprendizaje. El revés a dos manos es más corto de ejecutar y, habitualmente, suele tener un mayor grado de puntería.

Donde más sufren los supervivientes del revés a una mano es en los restos, pues los saques del rival suelen ir a un gran velocidad y la coordinación para devolver la pelota al otro lado de la pista en buenas condiciones es ciertamente complicado.