Scheffler se consolida como un fenómeno mundial del golf

Augusta coronó a un nuevo rey
Augusta coronó a un nuevo rey

El estadounidense, recientemente ascendido a número uno del mundo, ganó su primer grande en Augusta con una exhibición de principio a fin

La regularidad ha sido su principal aliada firmando en las cuatro jornadas tarjetas por debajo de los 71 goles y jugando siempre bajo par

Scottie Scheffler se ha convertido en el nuevo genio del golf mundial en este arranque de 2022. El estadounidense ha ganado cuatro de los seis torneos disputados hasta la fecha arrebatando a Jon Rahm el número uno del mundo y ha redondeado este inicio de temporada con la 'chaqueta verde' del Masters en una exhibición de técnico, potencia y dominio en el Augusta National Golf Club. El jugador no ha tenido rival dominando la general desde la segunda jornada. La regularidad ha sido su principal aliada firmando en las cuatro jornadas tarjetas por debajo de los 71 goles y jugando siempre bajo par.

En este siglo, sólo Tiger Woods y Vijay Singh habían conseguido tener un arranque de temporada parecido a un Scheffler que a sus 25 años lo tiene todo para convertirse en una superestrella del golf. De discurso conservador, católico, casado y de una familia de posibles, el jugador se metió en el bolsillo al público de Augusta con su capacidad para no perder la compostura. Únicamente lo hizo en el último hoyo firmando un doble bogey que manchó una tarjeta que hubiese estado entre las mejores del día.

El segundo del torneo fue el norirlandés Rory McIlroy, quien firmó en la última jornada la mejor tarjeta de todos los tiempos en domingo con 64 golpes en todo el circuito. Esa pujanza le permitió estar en el podio, aunque acordándose de sus dos primeros días complicados al dar 73 impactos.

Por primera vez en cinco años, Jon Rahm no terminó en el top-10 del torneo al pagar caro un inicio complicado de 2022, quizá distraído por la paternidad y por la falta de confianza en algunos momentos. El vizcaíno hizo su mejor tarjeta el domingo con 69 golpes, aunque estuvo penalizado por un sábado nefasto en el que utilizó hasta 77 puntos. Su vigesimoséptima posición no fue la mejor actuación de un golfista español, puesto que Sergio García le superó terminando el 23 jugando de más a menos en el torneo que ganó en 2017.

Quien se llevó todas las ovaciones posibles fue un Tiger Woods que jugó cojo y que firmó un gran papel en este torneo finalizando como el número 47. Al 'Tigre' se le vio renqueante en los últimos días tras un inicio prometedor que le colocó entre los 20 mejores. El veterano pagó el esfuerzo en el fin de semana con dos tarjetas malas de 78 golpes, aunque se llevó el respeto de todo el mundo reapareciendo 14 meses después de un accidente que casi acabó con su vida. Scheffler no dudó en mostrarle sus respetos a la leyenda.