Mark Cavendish, el ciclista que va a matar por ganar una etapa del Tour

El sprinter británico, que ha anunciado que dejará el ciclismo profesional al término de esta campaña, todavía tiene un récord que superar.

Cavendish ha estado a punto de quedarse sin equipo para 2023, pero Astana le repescó.

Recién cumplidos los 38 años y con más de 150 victorias a sus espaldas, Mark Cavendish debería llevar ya retirado un tiempo. Los sprinters son ciclistas que toman muchísimos riesgos y su llama se apaga antes que la de otros ciclistas al ser un esfuerzo de puro punch. La lógica indica que la velocidad se pierde con los años y se gana en resistencia.

Mark Cavendish, sin embargo, quiere desafiar todas las leyes de la lógica en el mes próximo mes de julio. El británico está igualado con Eddy Merckx como el corredor que más triunfos parciales ha tenido en el Tour de Francia con 34 y quiere deshacer ese empate ganando un etapa más.

La empresa no es nada sencilla, pero si algo nos ha enseñado Cav es que nunca se va a rendir. El que fuese campeón del mundo en 2011 sufrió una terrible enfermedad al inicio de 2017, el virus Epstein Barr. Sus prestaciones quedaron muy limitadas durante tres temporadas hasta tal punto de pensar en emprender su retirada en 2020 tras no ganar una etapa en ese tiempo.

Cavendish fue llamado a última hora por el director con el que más éxitos vivió Patrick Lefevere para un último baile a cambio de un contrato por el mínimo. Sin nada que perder y sin ningún compromiso, el británico corrió con el Quick Step en todo tipo de carreras modestas de segunda fila en la temporada 2021 hasta que una lesión del sprinter titular del equipo, Sam Bennett, le abrió la puerta para volver al Tour esa temporada.

Nadie esperaba nada de un Cavendish que había ganado en tierras francesas por último vez un lustro atrás. El británico sorprendió a propios y extraños cosechando la friolera de cuatro triunfos parciales para igualar a Merckx y ya de paso llevarse el maillot verde de la ronda gala. El misil de la Isla de Man estaba de regreso.

El veto del amigo de Merckx

La pasada temporada todo hacía indicar que Cavendish podría batir el récord, pero una serie de desencuentros con Lefevere desembocaron en su no inscripción en el Tour de Francia -pese a haber ganado previamente ese año una etapa en el Giro de Italia y proclamarse campeón de Gran Bretaña-. "No lo entiendo, no me lo merezco", dijo.

Cavendish, después de ganar 15 etapas en año y medio con el Quick Step, no había hecho méritos suficientes para su director para intentar batir a Merckx. Muchos dijeron que la amistad de Lefevere con 'El Canibal' -ambos belgas- jugó un papel decisivo para no alinear a Cavendish.

El británico fichó en noviembre por el equipo francés del B&B Hotels sabiendo que éstos recibirían una invitación para el Tour de Francia. El problema llegó cuando la escuadra anunció que no tenía dinero y que clausuraría con carácter inmediato su participación en el pelotón internacional.

Un golpe de suerte

Cavendish se quedaba otra vez al borde del abismo con todas las plantillas del UCI World Tour cerradas o sin presupuesto para ficharle. El británico, que ha rebajado ostensiblemente sus emolumentos, se encontró con un golpe de fortuna cuando el pasado mes de diciembre el Astana despedía a su jefe de filas, Miguel Ángel López, por sus conexiones con un doctor especializado en dopaje.

El equipo kazajo encontró una oportunidad perfecta para conseguir a Cavendish a un precio asequible y quizá toda la publicidad que pueda atraer su intento de batir el récord de Merckx. Los azulones prometieron por contrato al ciclista participar en el que será su último Tour de Francia, obtuviese los resultados que obtuviese en la preparación a la carrera francesa.

Cavendish será uno de los principales focos de atención de la carrera más importante del mundo en busca de su récord. Pocas veces en la historia del ciclismo se puede batir una marca que suma casi medio siglo de antigüedad.

El misil de la Isla de Man lo perseguirá hasta las últimas consecuencia e incluso quién sabe si pondrá en peligro la plusmarca de Pino Cerami, quien fue el más veterano en llevarse un triunfo parcial en el Tour a la edad de 41 años y 3 meses. Entonces sí, Cav, podrá despedirse para siempre del ciclismo profesional.