Pedrosa vs Lorenzo: ¿la rivalidad más agria del motociclismo español?

Los dos pilotos estuvieron años sin dirigirse la palabra y hasta el Rey Juan Carlos I intentó mediar para que hiciesen las paces.

Lorenzo: "No le podía ni ver, pero cada fin de semana estaba conmigo en el podio. Supongo que eso aumentó nuestro respeto mutuo"

Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo son dos de los pilotos más laureados de la historia del motociclismo español. Ambos, ahora retirados, mantienen una relación cordial que en su día parecía completamente imposible de reencauzar. La madurez, tal y como han destacado ambos, sirvió para que olvidasen un pique que empezó en 2005 y que se prolongó durante una década.

Todo comenzó con ambos en 250cc, con Pedrosa como vigente campeón de la categoría y Lorenzo como un joven ambicioso con ganas de quitarle el trono a su compatriota. Dani había ganado en 2004 la categoría de plata y en 2005 se disponía a hacer lo propio, aunque Jorge le planteó una intensa batalla que tuvo su punto álgido en un accidente con Alex de Angelis.

Los comisarios llamaron a declarar a Lorenzo y De Angelis como protagonistas del 'trompazo' y a Pedrosa como testigo ocular de los hechos. Los dos pilotos se echaron la culpa de lo sucedido y fue la palabra del piloto catalán la que determinó la balanza. A Lorenzo le cayó una sanción de una carrera por conducción temeraria y ahí empezó su rivalidad.

Es cierto que sus respectivos managers, Alberto Puig y Dani Amatrain, nunca habían sido amigos durante su etapa como pilotos, avivando una llama que se mantuvo mucho tiempo viva entre sus dos pupilos con declaraciones altisonantes y grandes batallas en la pista. Pedrosa y Lorenzo crearon una primera escisión en la afición española con carácteres y pilotajes diametralmente opuestos. El niño bueno contra el rebelde.

Intervención de la corona

La cosa se puso tan tensa que, cuando coincidieron en 2008 en MotoGP, el Rey Juan Carlos I intentó que hiciesen las paces en el podio de Jerez. El monarca trató de que se estrechasen las manos en una carrera que ganó Pedrosa y en la que Lorenzo fue tercero. El apretón de manos se produjo, pero ni mucho menos la rivalidad decayó siendo a todas luces una pose.

"El hecho de llevarnos tan mal nos empujó a ser mejores, mucho más competitivos", admitió un Pedrosa que nunca consiguió ganar el Mundial de MotoGP y que fue subcampeón en los dos primeros títulos de Lorenzo en 2010 y en 2012. "No le podía ni ver, pero cada fin de semana estaba conmigo en el podio. Supongo que eso aumentó nuestro respeto mutuo", aseveró Lorenzo.

Jorge cambió de mánager a finales de 2010 y con el campeonato en el bolsillo quizá relajó un poco su enfrentamiento con Pedrosa, aunque ni mucho menos eran amigos. El balear, siempre lenguaraz, soltaba perlas contra un Dani que siempre buscaba ser más políticamente correcto que su rival. "Al final siempre nos buscábamos, pero porque era una rivalidad muy real", confiesa Lorenzo.

Felices los tres

El pique de ambos quizá se vio interrumpido por la irrupción de un tercero en la relación llamado Marc Márquez. El piloto ilerdense ganó en su año de debut en MotoGP en 2013 y empezó una racha que sólo pudo interrumpir Lorenzo en 2015 con otro triunfo más que meritorio. Valentino Rossi lo peleó hasta el último suspiro y siempre sospechó de una conspiración contra él tras su patada a Márquez la carrera antes de la decisión del campeonato en Valencia.

Llamó la atención de todo el mundo que esa celebración fue muy 'Spanish', implicándose hasta el propio Pedrosa en ayudar a Lorenzo contra el italiano. Posteriormente se sabría que Sete Gibernau, enemigo íntimo de Rossi una década atrás, había organizado una cena en su casa para zanjar definitivamente la rivalidad entre los dos y así que Lorenzo llegase a la carrera final sin tener que temer nada de su archienemigo para ganar el tricampeonato.

Tanto Pedrosa como Lorenzo empezaron a decaer en su rendimiento cumplidos los 30 años, pero ambos han sido dos de los pilotos más laureados de la historia de nuestro país con 112 y 114 podios, respectivamente. Sólo Valentino Rossi con 198 a lo largo de su carrera supera a dos morlacos que hicieron de su rivalidad su mejor forma para alcanzar la cúspide.