Las lesiones que pararon en seco las carreras de Marc Márquez y Valentino Rossi

Márquez, lastrado por los accidentes
Márquez, lastrado por los accidentes

Rossi dominó la década de los 2000 en MotoGP hasta que una lesión le impidió volver al 100%. Lo mismo se puede decir de la carrera de Márquez, quien lucha por volver.

El destino tiene vasos comunicantes entre dos pilotos que son de los mejores de la historia.

Cuando vives en la cúspide de tu deporte, un mínimo detalle puede terminar por arruinarlo todo. Los casos de Valentino Rossi y Marc Márquez nos recuerdan que los deportistas no son eternos ni inmortales y que cuando una lesión grave aparece, es muy difícil volver a ser el que fuiste por mucho que hayas dominado a tus rivales durante una década.

Valentino Rossi había ganado siete de los nueve títulos de la década de los 2000 hasta que una caída en su circuito de cabecera, Mugello, lo cambió todo. En 2010, 'El Doctor' buscaba su décima corona mundial y todo iba sobre ruedas pero en el Gran Premio de Italia hizo crack.

El '46' se cayó fracturándose la tibia y el peroné quedándose medio cojo de por vida. Una lesión que habitualmente deja a un futbolista 'secó' de nueve meses a un año se la tomó Rossi como un esguince de tobillo. Se perdió cuatro carreras volviendo muy limitado en sus prestaciones.

De estar siempre en el podio en las tres primeras carreras de la temporada, Rossi sólo lo piso en dos de las seis siguientes a su reaparición. El italiano, en lugar de escuchar a Yamaha, tiró por la calle de en medio diciendo que él era mejor que la moto que le habían dado -algo que ya hizo cuando se marchó de Honda en MotoGP para ganar con Yamaha- anunciando un sorprendente fichaje por Ducati.

Rossi se pasó penando dos temporadas en la escudería italiana hasta que reconoció su error y decidió volver a Yamaha en 2013. El equipo japonés no era el mismo que dejó con un pujante Jorge Lorenzo marcando el ritmo y él intentando acoplarse a lo que venía con la llegada de Marc Márquez a MotoGP.

El italiano tuvo su oportunidad de ganar su décimo título en 2015, pero perdió los nervios con Márquez propinándole una patada todavía recordada en carrera en el Gran Premio de Malasia. Rossi nunca volvió a poder pujar por el título porque no se recuperó al 100% de una lesión que se tomó a broma retirándose el año pasado sin la gloria que anheló.

'El Doctor', al menos, ha tenido el consuelo de ver cómo su legado en forma de academia de pilotos ha coronado esta temporada en MotoGP a uno de sus alumnos más aventajados en Pecco Bagnaia. El piloto de Ducati ha inaugurado el gran legado de un Rossi que, en cierta medida, estará alegre por ver cómo sus pupilos le van a complicar un nuevo Mundial a Marc Márquez.

Marc Márquez: El caso del '93'

Porque el caso del piloto catalán guarda muchísimas similitudes con el de Valentino aunque a ninguno de los dos les guste reconocerlo. Marc dominó la década de 2010 en MotoGP ganando seis títulos. En su competición individual, Rossi acumula nueve campeonatos mundiales, mientras que Márquez alcanza ocho.

La lesión que todo lo cambió para Marc tuvo lugar en otro circuito que conocía a la perfección como era el de Jerez. El catalán se fracturó el húmero, pero no se lo tomó en serio intentando volver apenas una semana después de la lesión. Aquella imagen haciendo flexiones recién operado todavía pone los pelos de punta a los médicos.

El caso es que la lesión de Marc no curó bien y ha tenido que operarse hasta en un total de cuatro ocasiones mientras veía cómo Joan Mir ganaba el título de 2020, Quartararo el de 2021 y Bagnaia el de 2022. En mitad de todo, Márquez ha dejado destellos del pilotazo que fue ganando tres carreras en 2021.

Sin embargo, más que luces, lo que el '93' ha vivido en estos últimos dos años y medio han sido sombras, quedándose este año en blanco. No sólo por el quirófano, sino por ver cómo su moto ha dejado de funcionar como antaño y por saber que si consigue volver a estar a un nivel aceptable no ganará con la gorra como antes.

Las nuevas generaciones de MotoGP

La competencia en MotoGP ha crecido y de que forma viendo a pilotos jóvenes tirar la puerta como le ocurrió a Rossi. Si Valentino tuvo que sufrir en su retorno a Lorenzo, al propio Marc o a Simoncelli; Márquez ya sabe que la quinta de Bagnaia, Quartararo o Bastianini van a ponerle las cosas complicadas.

Al final, el destino tiene vasos comunicantes entre dos pilotos que son de los mejores de la historia, pero que muy probablemente avistaron su final antes de tiempo. Los dos se lesionaron en casa y donde menos lo esperaban, no tomaron en serio la dolencia y finalmente intentaron volver sin éxito. Marc, todavía, está a tiempo de enmendarlo.