El Gran Premio Brasil de F1 deja varios incendios y una resurrección

La afición brasileña disfrutó de la carrera
La afición brasileña disfrutó de la carrera

Mercedes hizo su primer doblete desde que se cambiaron las normas esta temporada, mientras el resto de equipos punteros son una caldera.

Fernando Alonso, pese a contar 41 años, demostró que es a día de hoy uno de los pilotos más correosos de la parrilla.

La felicidad va por barrios en la Fórmula 1. Si hace apenas unas semanas, Red Bull era una fiesta continua celebrando el título de Max Verstappen y el de Constructores, las cosas han cambiado radicalmente tras la última carrera en el Gran Premio de Brasil.

Verstappen no obedeció las órdenes de equipo para dejar pasar a su compañero Sergio Pérez, quien lucha con Charles Leclerc por ser subcampeón. El holandés argumentó su decisión en que el mexicano no le ha sido leal esta temporada recordando un incidente en el Gran Premio de Mónaco.

"No tendría sus dos títulos sin mí. Ya habéis visto quién es", dijo posteriormente un caliente Pérez sobre la actitud de su compañero. A Checo se le pueden recriminar muchas cosas, pero lealtad hacia Max quizá no sea una de ellas. El bicampeón del mundo, sin embargo, siguió en sus trece y sin disculparse por un comportamiento totalmente egoísta.

No fue el único que tuvo ese tipo de actitud. Charles Leclerc pidió hasta en tres ocasiones por radio que Carlos Sainz le regalase su tercera plaza en la carrera para limar más puntos a Pérez. Una cosa es ceder un sexto puesto y otra muy distinta es regalar un podio.

Ferrari, por fortuna para el madrileño, no accedió a escuchar su argumentación no dando la orden de que el bueno de Carlos le cediese el podio de una carrera en donde fue el único que fue capaz de plantas a los imparables Mercedes.

Mercedes aprovechó su oportunidad

El equipo alemán logró su primer doblete de la temporada aprovechando la escasa degradación de neumáticos del coche. George Russell sumó el primer triunfo de su trayectoria profesional, privándole a Hamilton del 104 y de su racha.

El siete veces campeón del mundo siempre ha ganado una carrera en Fórmula 1 desde su año de debut allá por 2007 y posee la racha más larga de la historia en ese aspecto. Mercedes, sin embargo, quiso primar el 1-2 sobre el nombre del ganador de la carrera dejando a Hamilton con Abu Dhabi como única opción de ampliar su récord.

Otra lección de Magic Alonso

Otro que no para de firmar récords increíbles fue un Fernando Alonso que salió en la posición 18 y que cabalgó hasta la quinta adelantando incluso a coches superiores como los Red Bull. El asturiano enmendó un sábado para olvidar donde se chocó en la carrera al sprint con su compañero Esteban Ocon.

Alpine tuvo que poner las cartas sobre la mesa diciéndole explícitamente al piloto francés que no luchase con Alonso en las últimas vueltas de carrera. El español tenía ruedas más nuevas e hizo valer dicho factor adelantando en cinco vueltas a Ocon, Vettel, Bottas y hasta Checo Pérez.

Fernando Alonso, pese a contar 41 años, demostró que es a día de hoy uno de los pilotos más correosos de la parrilla. Cualquiera se habría rendido empezando tan atrás, pero el espíritu de lucha del bicampeón sigue intacto. En Aston Martin ya se frotan las manos con lo que se avecina.