¿Cuánto cuesta comprarse un equipo de Fórmula 1?

Muchos equipos de otras disciplinas y grandes marcas se están postulando para entrar en el 'Gran Circo', aunque los grandes desembolsos echan para atrás a muchos

La Fórmula 1 no quiere ampliar su actual parrilla con 10 escuderías.

La mítica escudería Williams fue vendida en 2020 por la familia que da nombre al equipo a un fondo estadounidense conocido como Dorilton Capital por 152 millones de euros, en lo que fue el último gran 'movimiento' dentro de la Fórmula 1.

Muchos expertos aseguran que esa venta se produjo a precio de saldo, meses después de que la pandemia del Covid-19 azotase a todo el mundo, y el tiempo quizá les haya dado la razón.

En esta última temporada, la escudería Alpine vendió el 24% de sus acciones a un grupo de inversores estadounidenses por 200 millones, demostrándose la pujanza de una Fórmula 1 en la que muchos grandes nombres quieren entrar.

Andretti o Penske, clásicos de Mundial de Resistencia y otras categorías inferiores a la F1, están con interés en conseguir una plaza dentro del Mundial, pero no poniendo la 'pasta' por delante.

Ambos disponen de la estructura y los contactos necesarios para desarrollar lo costoso que puede ser montar un coche de Fórmula 1, pero Liberty Media -los dueños del Gran Circo- se niegan a incrementar el número de equipos que actualmente se encuentra sellado en 10.

Los equipos tampoco están por la labor de repartir la 'tarta' en más porciones por lo que entrar con la chequera parece la única opción.

Los costes de la F1

Con la normativa actual, los equipos disponen de 135 millones de euros para desarrollar sus monoplazas en unos costes cada vez más contenidos, aunque complejos.

Hay que tener en cuenta que cada motor -se pueden usar hasta cuatro al año sin sanción- cuesta 10,5 millones.

A eso hay que añadir que los vehículos están construidos con materiales poco comunes y caros como fibra de carbono, Kevlar, titanio, cromo-molibdeno, magnesio o aluminio de grado aeronáutico incrementando el precio de la factura a cada vehículo a 13 millones.

Está además el personal de fábrica, que oscila entre 200 efectivos en el caso de las escuderías más modestas y 1.200 entre los más grandes, y los ingenieros no tienen un salario barato.

También se debe sumar el coste de tener un túnel del viento o alquilarlo, así como un sinfín de evoluciones en forma de piezas que deben ser testadas antes de ser puestas en el coche.

Si todavía no te has mareado con estos costes, hay que añadir que los equipos pagan de su propio bolsillo los costes del transporte de todo el paddock. 60 toneladas han sido movidas en cada una de las 23 carreras de esta temporada con un coste por escudería de 8 kilos.

Y a eso hay que añadir un millón extra por la gasolina especial que cada coche consume.

Y la factura sigue subiendo

Llegamos ahora a un precio de unos pilotos que oscila entre los que pagan por llevar un Fórmula 1 hasta 10 millones anuales -con un mecenas detrás- y los que se embolsan 40 millones por mostrar su talento.

El caso es que muchos equipos, como es el caso de Red Bull, se han pasado del límite presupuestario porque su vigente campeón tiene un contrato por incentivos y victorias que hace que la factura suba y mucho.

Luego tenemos que tener en cuenta que la FIA reparte premios a los equipos que casi cubren la totalidad del presupuesto según la posición en el Mundial de Constructores.

El premio mínimo que un equipo recibe por participar en el campeonato son 60 millones. Si te lo apañas medianamente bien con tres o cuatro buenos patrocinadores, algún piloto de pago y algún resultado las cuentas pueden salir.

El caso es que a día de hoy comprarse una escudería de Fórmula 1 con todo el equipo y el mantenimiento son 800 millones a lo que hay que añadir un mínimo de 120 millones en gastos anuales.

El Gran Circo no para de crecer y atraer grandes nombres de fabricantes como Ford o Audi, quienes pagarán un importante canon a partir de 2026 para que sus nombres aparezcan en los Red Bull y Sauber, respectivamente. Eso sí, se ahorrarán el pastizal y el riesgo que conlleva entrar en un 'Gran Circo' cada vez más exclusivo.