Cómo rentabilizar las partidas con apuestas bajas en poker

Acumular fichas poco a poco no es malo.

Matthew Pitt nos explica cómo actuar en las mesas con límite bajo para hacernos con las fichas de nuestros erráticos rivales.

Encontrarte con ases o reyes es una situación muy ventajosa para ti, pero en las partidas con apuestas bajas es muy normal subir entre 3 y 4 veces la ciega grande y que cinco jugadores vean tu apuesta

Las partidas en efectivo con apuestas bajas no son tan glamurosas como las que ponen en juego apuestas elevadas, y muchos podrían decir que no son ni siquiera tan atractivas como los torneos de varias mesas con apuestas bajas. Lo que no puede negarse es que este tipo de partidas pueden resultar muy rentables, y que dicha rentabilidad puede lograrse con un estrés relativamente bajo.

Aunque en las partidas en efectivo con apuestas bajas podemos encontrarnos con jugadores muy experimentados, podrás observar que la enorme mayoría de jugadores que frecuentan estas partidas no son demasiado buenos jugando al poker. En más de una ocasión tendrás que enfrentarte a un jugador que te pondrá en situaciones complicadas, y que considerarás como buen jugador agresivo. Sin embargo, es posible que no sea un buen jugador agresivo. Probablemente sea un mal jugador y su agresividad tenga como fin ocultar temporalmente su falta de conocimiento.

Los malos jugadores presentan formas y tamaños diferentes. Algunos juegan de una forma excesivamente limitada. El juego de otros es demasiado pasivo. Como jugador de poker, tu tarea consistirá en identificarlos, aprovechar sus debilidades y llevarte su dinero.

Hace poco estuve seis semanas en Las Vegas, y durante unas horas jugué en mesas de Hold'em $1/$2 sin límite. Esta era la mesa con apuestas más bajas que podía encontrarse en todos los casinos de la zona. Las partidas eran a nueve manos, aunque había muchas ocasiones en las que los jugadores abandonaban la partida y el número de jugadores activos caía hasta seis o siete como máximo. 

Estas partidas con apuestas bajas suelen ser frecuentadas por jugadores que dejan llevarse por el azar, mezcla de jugadores que pagan las ciegas por pagarlas y locos que apuestan cifras excesivas. Estos dos tipos de jugadores son contrarios muy rentables, aunque en más de una ocasión pueden amargarte el día con todo tipo de manos de dobles parejas o derrotándote con un golpe de suerte inesperado por enésima vez durante esa sesión. Sin embargo, si te lo tomas con tranquilidad y le dedicas el tiempo necesario, al final lograrás hacerte con sus fichas.

Estos son algunos consejos que puedes utilizar a la hora de jugar en partidas con apuestas bajas:

Adopta un estilo de juego controlado-agresivo 

Controlado-agresivo no necesariamente significa jugar como una nenaza y solo jugar cuando tengas ases, reyes y reinas, sino que solo te embarques en una jugada cuando tengas una mano inicial sólida. Significa también que, si te decides a jugar por un bote, tu objetivo va a ser hacerte con ese bote. No tiene sentido jugar a medio gas, ¡ve a por el bote!

Espera las manos que más fáciles son de jugar o que resultan más cómodas después del flop

Las parejas te pueden llevar al trío, los conectores adecuados pueden acercarte a escaleras y colores, y tener el as correcto puede permitirte vencer en caso de que haya más de un color en la mesa. Los jugadores de partidas con apuestas bajas suelen pasarlo mal al tirar parejas y proyectos de color, así que es buena idea jugar manos que pueden reducir las posibilidades de este tipo de jugadas.

No te dejes arrastrar por botes en varias direcciones con manos malas

La mayoría de botes van a disputarse a tres o cuatro manos, lo que te da la oportunidad de limpear en el botón o jugar desde las ciegas. No lo hagas. Guárdate tus fichas. Sin embargo, si tienes una mano que pudiera ser buena en el flop, tírate a por el bote, no sucumbas a la tentación de empezar a jugar con Jd-2d para enfrentarte a una subida y tres jugadores más que vean la apuesta, porque lo único que conseguirás será verte envuelto en una espiral de dolor. La clave es la paciencia, pequeño saltamontes.

Escucha las apuestas de tus contrarios

Muchos jugadores juegan sus manos a cara descubierta por la forma en la que apuestan y por las cantidades que ponen en juego. He perdido ya la cuenta del número de veces que he visto a un jugador ver una subida en el river del jugador más controlado del mundo, o de un tío que solo se deja ver subiendo cuando se muestra la quinta carta y luego llora porque tiene que ver una apuesta. No lo hagas, hijo. Si el jugador menos alegre de la mesa ve tu apuesta antes del flop, en el flop, en el turn y luego sube en el river cuando aparece el color, CASI SIEMPRE VA A TENER COLOR.  Esto nos lleva a...

No te cases con tus buenas manos a toda costa

Encontrarte con ases o reyes es una situación muy ventajosa para ti, pero en las partidas con apuestas bajas es muy normal subir entre 3 y 4 veces la ciega grande y que cinco jugadores vean tu apuesta. Ap-At podría tener un porcentaje de victoria del 82 % contra cualquier otra mano aleatoria, pero si probamos con tres manos cualquiera ese porcentaje podría caer hasta un 64 %. Si además resulta que estas manos son 98o, JTp y QJo y en el flop tenemos Tt-9d-5d, tus magníficos ases tendrán un porcentaje de victoria de tan solo el 39 %. 

La conclusión es, por lo tanto, que debes jugar tus manos con agresividad pero que debes dejarlas escapar si todo apunta a que vas a morder el polvo. Las partidas con apuestas bajas pueden ser rentables por el enorme número de errores que los jugadores que participan en ellas cometen. Si reduces tus errores al mínimo verás como tus beneficios comienzan a crecer de forma considerable.