Selección Española

La asignatura que España tendrá que aprobar si quiere ganar el Mundial

Los nueve goles que ha celebrado el conjunto español en los tres partidos que llevamos han sido marcados dentro del área.

El combinado de Luis Enrique se clasificó para octavos gracias a la diferencia de goles con Alemania, pero hay un aspecto que la 'Roja' debe pulir si quiere sumar su segunda estrella.

La sorprendente remontada de Japón estuvo a punto de dejar fuera del Mundial a España, que sigue viva gracias a la goleada por 7-0 sobre Costa Rica. La selección nacional cerró la fase de grupos con 9 tantos a favor, todos en el área.

Poca amenaza desde lejos

Los nueve goles que ha celebrado el conjunto español en los tres partidos que llevamos han sido marcados dentro del área, bien de cabeza o con los pies, pero apurando la jugada hasta el último toque.

Dani Olmo estuvo a punto de romper esa estadística frente a Alemania con un potente disparo desde el pico derecho, pero su lanzamiento lo detuvo Neuer y, posteriormente, dio en el larguero y no entró.

En la derrota por 2-1 contra Japón, la selección asiática se metió atrás después de dar vuelta al marcador y tejió una tela de araña imposible de romper por dentro. España no generó peligro hasta el minuto 89 con un tiro lejano de Asensio que repelió el portero y fue despejado. Si no hay fútbol por dentro, la 'Roja' parece atascarse.

Hay que emular a la Argentina de 1986

Fue la última vez que la albiceleste salió campeona del mundo y lo hizo de la mano, -nunca mejor dicho-, de Diego Armando Maradona. Ahora con el VAR, eso no es en lo que se tiene que fijar España, sino en que aquella Argentina anotó todos sus goles (14) desde dentro del área.

Se han disputado ocho Mundiales más desde ese año y todos sus campeones han metido, como mínimo, un gol desde fuera.

David Villa y su gol frente a Chile

Cuando España se proclamó campeona del mundo en 2010 lo hizo con un tanteador muy bajo. Solo metió ocho goles, repartidos a partes iguales entre fase de grupos y eliminatorias.

El único que pudo convertir desde lejos fue el más listo de la clase, David Villa, que aprovechó un mal despeje del portero chileno, vio la portería vacía y le pegó desde 43 metros. Supuso el 1-0 en un partido vital tras haber caído con Suiza en el debut.