Todas las obras que ha habido en el Bernabéu hasta llegar a su aspecto actual

El Real Madrid vuelve este sábado pero no terminará la reforma del estadio Santiago Bernabéu hasta finales de 2023 y tras más de cuatro años de obras

El Real Madrid tuvo que ampliar su aforo a los seis años de estrenar el estadio

El madridismo está entusiasmado porque a finales de este año probablemente habiten el estadio más moderno de Europa. El renovado Santiago Bernabéu promete romper los esquemas del fútbol europeo con multitud de innovaciones que le convertirán no sólo en un estadio de cinco estrellas, sino probablemente en el escenario de eventos que van más allá del fútbol.

Copiando en parte el modelo de los Dallas Cowboys -el equipo deportivo más valorado según Forbes-, el Real Madrid ha construido un estadio que está destinado a tener actividad los 365 días del año y que traerá consigo unos ingresos próximos a los 400 millones anuales.

El club, de cumplirse los pronósticos, estaría abriendo una mina de oro en la capital de España.

Pero antes de llegar a esta situación, el coliseo blanco ha sufrido innumerables modificaciones para presentar su aspecto actual. El estadio acogió su primer partido de fútbol el día 14 de diciembre de 1947 tras tres años de obras, con un partido amistoso entre Real Madrid y C.F. Os Belenenses de Portugal.

El recinto, por aquel entonces, disponía de una capacidad de 75.145 espectadores, de los cuales 27.645 eran sentados.

El estadio se construyó al lado del anterior coliseo blanco, que quedó muy deteriorado tras la Guerra Civil, en un tipo de obra que luego emularía el Athletic de Bilbao con el nuevo San Mamés. La enorme demanda de entradas provocó que ya en 1953 se tuviese que acometer la primera gran reforma del estadio.

Se llevó a cabo la construcción de un tercer anfiteatro en el lateral Este y el estadio vio incrementado su aforo en 50.000 personas.

El Bernabéu, tras esa ampliación, se convirtió en el segundo estadio de Europa con más capacidad tras el de Wembley en Londres. Como sucede en la actualidad, esta mejora hizo que el eterno rival -el Barcelona- se pusiese manos a la obra en la creación de su actual estadio del Camp Nou al final de la Avenida de la Diagonal.

En 1957, no se produjo una ampliación, pero sí se dio un paso de gigante para el club. Se instalaron los focos en el estadio permitiendo que el fútbol se pudiese jugar de noche siendo esto también una revolución en el resto de estadios de España que siguieron la senda marcada por el coliseo blanco.

La reforma Mundial

El estadio tendría que esperar bastante tiempo para cambiar de cara y fue gracias a que a España le concedieron el Mundial de 1982. El Bernabéu fue elegido como el escenario de varios partidos y de la gran final. La FIFA fue muy exigente con el club pidiendo que la mitad de los asistentes estuviesen sentados.

Este hecho redujo el aforo del estadio hasta los 90.000 espectadores.

Las obras duraron 16 meses y el Bernabéu sufrió una serie de cambios estructurales en la fachada para ser engalanado para el evento. En total se gastó 704 millones de pesetas de la época, de los que 530 se hizo cargo un Real Madrid que empezaba a ver las localidades de pie como un problema a medio plazo.

Consulta aquí la previa del Real Madrid vs. Getafe en el Bernabéu.

En 1992, el club decidió que había que recuperar aforo y por ello creó un tercer anfiteatro en el lateral Oeste y en los fondos. Además, se montaron cuatro torres para facilitar el acceso a los espectadores a la tribuna. El club ganó 20.000 localidades, pero vio incrementada su deuda en 5.000 millones de pesetas tras una obra que se prolongó durante dos años.

Cambios menores

Cinco años después de aquello, la UEFA prohibió el público de pie en los estadios y el Madrid fue uno de los grandes afectados viendo mermada la capacidad de su estadio hasta los 76.000 espectadores.

En 2001, el club merengue inició la creación del cuarto anfiteatro ganando algo de capacidad hasta los 83.000 espectadores, creando los primeros palcos VIP y optimizando el estadio en cuanto a espacio.

El Bernabéu estuvo casi dos décadas sin ser tocado hasta que en 2019 se aprobó el inicio de las obras de la actual reforma. El cambio hará que el Bernabéu cambie por completo su imagen exterior con una piel envolvente, estará techado con una cubierta retráctil, tendrá marcadores 360 grados y los asientos se configurarán hasta alcanzar los 85.000 espectadores.

El camino hasta aquí, como se puede ver, no ha sido nada sencillo.