Equipos de leyenda en el Mundial: La Brasil de Pelé

Aficionados brasileños
Aficionados brasileños

La 'Canarinha' de 1970 fue el mejor equipo de la historia, o al menos eso piensan muchos de los aficionados que vieron a aquellas leyendas. Las recordamos.

Pelé marcó 77 goles en los 92 partidos que jugó con la selección brasileña de los que hay registros.

Si por algo Pelé es considerado como el mejor jugador de la historia (o al menos uno de los tres mejores) es por su envidiable palmarés en los Mundiales. Tiene tres: Suecia 1958, Chile 1962 y en México 1970. ¿Es la leyenda del mejor futbolista nunca visto en el mayor torneo del balompié?

Los números de Edson Arantes do Nascimento 'Pelé'

Pelé marcó 77 goles en los 92 partidos que jugó con la selección brasileña de los que hay registros. En Copas del Mundo anotó 12 tantos en 14 encuentros. Además, repartió ocho asistencias. Los tres torneos que ganó fueron importantes, pero el que más llama la atención es el que levantó en México 1970.

Pelé tenía 26 años y había renunciado a la selección. Las lesiones provocadas por las patadas de los contrarios, la situación política que se vivía en una Brasil muy convulsa y su mala relación con el seleccionador, Joao Saldanha. había hecho que no quisiese jugar por su país. Pero finalmente rectificó. Por cierto, a meses del inicio del mundial, el seleccionador quedó fuera y Mario Lobo Zagallo (compañero suño en Suecia 1958) le sustituyó.

Jairzinho, Rivelino, Tostão, Carlos Alberto, Gerson... la lista de estrellas era interminable. Y con Pelé al frente conformaron el que para muchos es el mejor equipo de toda la historia. Con un fútbol excelso se coronaron como reyes del planeta fútbol.

Dos momentos con los que Pelé asomó al mundo

Pelé dejó varios momentos que aún perduran en las retinas de los aficionados. Primero el regate ante Ladislao Mazurkiewicz, portero de Uruguay, que se comió el amago más famoso de la historia. Lo malo es que después el brasileño falló a puerta vacía.

Y después, el gol ante Italia en la gran final, de cabeza, demostrando que dominaba absolutamente todos los registros del balompié. Ese partido terminó 4-1 con goles del propio Pelé, Gerson, Jairzinho y Carlos Alberto. Paliza brutal que demostraba que prácticamente se había alcanzado la excelencia.