Messi y Cristiano siguen con nosotros

Messi y Cristiano, dos goleadores insaciables
Messi y Cristiano, dos goleadores insaciables

Los dos grandes del fútbol mundial se han encargado de recordarnos a todos que todavía son ellos los que mandan

Mbappé, llamado a ser la gran estrella de la Eurocopa, no llegó siquiera a estrenar su cuenta goleadora; Haaland, aunque lastrado por jugar en una selección menor, vio el torneo por televisión

Había prisa por cambiar de líderes. El planeta fútbol se encargó de anunciar el relevo, de encumbrar a Mbappé y Haaland como los dos nuevos referentes del balompié mundial. Pero las últimas cuatro semanas han puesto a cada uno en su sitio. El tiempo, ése que agitó a los gurús hacia el cambio, se ha parado para ratificar el crédito de los dos de siempre.

Messi y Cristiano nos enseñarán el camino mientras sigan sobre el verde. Ni los 34 años de uno ni los 36 del otro son motivos suficientes para pensar lo contrario. Y para muestra, basta mirar la tabla de goleadores de las dos competiciones de selecciones más importantes en este 2021. Nadie marcó más goles que el argentino en la Copa América (4) y el luso se alzó con la Bota de Oro en la Eurocopa con 5 tantos en solo 4 partidos.

Mientras los dos colosos goleaban, sus dos supuestos sucesores (que lo serán) se quedaron a cero. Mbappé, llamado a ser la gran estrella de la Eurocopa, no llegó siquiera a estrenar su cuenta goleadora; Haaland, aunque lastrado por jugar en una selección menor, vio el torneo por televisión. Son presente y futuro del fútbol. Pero, para ser el espejo al que los pequeños se deben mirar, todavía falta.

¿Cuánto? Diría que, por lo menos, hasta la conclusión del Mundial de Catar. Esa será la última bala de Cristiano Ronaldo y Messi, dos estrellas que no han levantado la Copa del Mundo y que, previsiblemente, no estarán con sus selecciones en la cita mundialista de 2026.

Para el estreno en Doha quedan solo 16 meses. Por medio, temporada y media en las que CR7 y Leo volverán a golear en dos de las mejores ligas del mundo. Siguen con nosotros, aunque probablemente no hacía falta recordarlo. Que nadie tenga prisa para anunciar el relevo.