Raphinha vs. Dembélé: ¿Quién es mejor según las estadísticas?

Dembélé, ¿de vuelta?
Dembélé, ¿de vuelta?

Los dos se postulan para el Barcelona de la 2022-23. El brasileño llega con mejores números.

Raphinha destaca en casi todos los apartados y deja a Dembélé atrás en prácticamente todas las estadísticas.

El Barcelona comienza a carburar en el mercado de fichajes y todo apunta a que será capaz de retener a Ousmane Dembélé y fichar a Raphinha. Ambos extremos derechos pelearán por el puesto de titular en LaLiga Santander y la Champions League. ¿Quién tiene mejores números?

Raphinha, más goleador; Dembéle, más asistente

La salsa del fútbol es el gol y ahí Raphinha sale ganando. El brasileño ha marcado 11 goles en los 36 partidos que disputó el pasado curso, por dos de Dembélé en 32 partidos. Eso sí, el francés ha repartido 13 asistencias, por tres de Raphinha.

De minutos va la cosa

El protagonismo sobre el campo no tiene color: ha sido para Raphinha. En el Leeds llevaba la batuta de su equipo. Todas las cámaras le apuntaban a él y esto queda reflejado en los 2.966 minutos que participó, unos mil más que Dembélé con el Barcelona (1.943 minutos).

Dembélé regatea mucho más

Estamos hablando de dos extremos, por lo que los regates son fundamentales. Si hay un futbolista que encara es el extremo y, entre los dos, Dembélé es el que más realiza: 2.6 regates con éxito por partido. Raphinha, por su parte, promedia 1.8, datos de WhoScored.

Eso sí, en la búsqueda del gol es el brasileño el que destaca. Promedia 2.5 disparos por encuentro, cifras muy elevadas para un extremo. Dembélé, por su parte, se queda con 1.8. Además, el francés provoca 0.9 faltas por choque, por 1.3 de Raphinha.

¿Y las pérdidas de balón?

Otros datos importantes a la hora de valorar extremos son las pérdidas de balón. Ahí vuelve a ganar Raphinha, que solo tiene 1 pérdida por partido, por 1.2 de Ousmane Dembéle.

Sin embargo, a la hora de controlar el cuero, el francés tiene más facilidad. Promedia 1.5 controles malos por encuentro por 2.8 de Raphinha. La diferencia en este apartado es abismal.