Los dos ataques de entrenador que han puesto a Ancelotti en la picota

Ancelotti decepcionó al madridismo
Ancelotti decepcionó al madridismo

Xavi Hernández salió más que reforzado del Clásico con una masterclass a Ancelotti. El técnico italiano fue incapaz de hacer un sistema eficiente en ausencia de Benzema

Actuaciones como estas ayudan muy poco a un Carletto que parece no tener asegurado su billete de regreso para la temporada próxima

Carlo Ancelotti ha sido un fiel creyente del 4-3-3 durante toda la temporada. La vida le iba de color de rosa hasta que Karim Benzema (32 goles y 13 asistencias esta temporada) se ausentó para el Clásico por una rotura en el sóleo que se produjo en el partido ante el Mallorca. El técnico italiano tuvo toda la semana para preparar un plan B, C e incluso D en ausencia del delantero francés, pero lo que se vio en el Santiago Bernabéu distó mucho de cualquier tipo asunto orquestado.

Mientras el Barça venía cansado de jugar el jueves una reválida en la Europa League ante el Galatasaray, el Madrid tuvo toda la semana en Valdebebas para preparar un plan de juego que resultó estéril. "Es mi culpa, sólo mía", admitió el italiano sobre el planteamiento que llevó a su equipo a encajar un 0-4 en su campo. Pese a que la renta en Liga sigue siendo grande, actuaciones como estas ayudan muy poco a un Carletto que parece no tener asegurado su billete de regreso para la temporada próxima si los resultados no acompañan. Por lo general se vislumbra un fallo sin solución cuando los rivales son más intensos que el Madrid como han demostrado en este 2022 el Athletic en Copa del Rey, el PSG en la ida de octavos de la Champions o el mismo Barça este pasado domingo.

Ancelotti quiso jugar a que no pasase nada en la primera mitad copiando quizá el plan que le encumbró en la vuelta de octavos de final de la Champions ante Messi y compañía y pecó de conservador. Sacó a Modric de falso nueve y el equipo estuvo absolutamente descoordinado en sus funciones. Resultaba raro ver al croata y a Kroos como los más adelantados en la presión con Vinicius y Rodrygo viéndolas venir en los flancos. El Madrid jugó al 0-0 en la primera parte del Clásico y se encontró un rival fresco y con más deseo que ellos.

Modric no respondió como delantero, así como Rodrygo y Vinicius sólo tuvieron peligro en campo abierto. El Madrid apenas consiguió construir jugadas de peligro, mientras el Barça se aprovechaba de la importante distancia entre líneas de un rival que fue a buscarles arriba y que quedó desarbolado en varias ocasiones. Es cierto que ni Alaba ni Militao tuvieron su día en la anticipación de balones, mientras que Jordi Alba hizo lo que quiso con un Carvajal que cada vez está más señalado.

El resultado fue un 0-2 al descanso que hizo enloquecer a Ancelotti probando otro esquema que no había trabajado. Del 4-4-2 se pasó a un 3-4-3 que fue el principio del fin de los blancos. Quitó a Kroos y Carvajal buscando una mayor presión con Camavinga y Mariano y el resultado fue un auténtico desastre. En apenas siete minutos, el Barça dispuso de tres mano a mano con Courtois con dos de ellos terminando en el fondo de las mallas. El desorden en la defensa era tan evidente que Carletto decidió volver a su sistema fetiche de 4-3-3 colocando a Casemiro como central.

La hemorragia se detuvo de inmediato ante un Barça -tal y como admitió Xavi- que buscó con ahínco más goles. El equipo supo sacar cierto orgullo, aunque no fue ni capaz de anotar el gol del honor. Ancelotti fue el más señalado de la derrota al no haber trabajado bien el Clásico. Nacho, el capitán, intentó cubrirle diciendo que no salieron con la tensión adecuada por ir líderes y con mucha ventaja en la Liga, pero para nadie es excusa eso. El italiano volvió locos a sus pupilos con un soberano despropósito táctico que su eterno rival aprovechó para propinarles un golpe que puede dar un vuelco a la temporada.