La tarjeta azul llega al fútbol: te resolvemos las 7 principales dudas

La IFAB pretende cambiar el fútbol con una nueva cartulina que podría dar un giro radical a los partidos

El gran objetivo de la tarjeta azul es controlar el comportamiento de los futbolistas

La International Football Association Board tiene entre ceja y ceja una modificación en las reglas del fútbol que podría causar un antes y un después.

A falta de más experimentos y una fecha concreta de llegada, la tarjeta azul ya ha sido presentada en sociedad y, como era de esperar, ha suscitado una gran polémica. Pero, ¿estás al tanto de la información más imprescindible sobre esta novedad?

¿Para qué sirve?

El gran objetivo de la tarjeta azul es controlar el comportamiento de los futbolistas. Por un lado, limitar las protestas excesivas y, por otro, acabar con las faltas tácticas. Esos son los dos supuestos en los que un futbolista sería amonestado.

¿Qué consecuencias tiene la tarjeta azul?

El jugador que la vea tendrá que abandonar el terreno de juego durante 10 minutos y, por ende, dejará a su equipo en inferioridad numérica.

¿Cuándo llegará a España?

Ya se han hecho pruebas en las categorías inferiores de Gales y Suecia, aunque el aterrizaje en Europa se estima a largo plazo. No estará en la próxima Eurocopa, ni tampoco en la renovada Champions del curso 24/25, aunque sí hay conversaciones para introducirla en la siguiente edición de la FA Cup.

Por el momento, no hay fecha para que lo veamos en España.

¿Qué pasa si un jugador ve una tarjeta amarilla y una azul?

Será expulsado definitivamente. Cualquier futbolista que sea amonestado dos veces en un partido verá automáticamente la tarjeta roja y tendrá que emprender el camino de los vestuarios. Da igual que sea por doble amarilla, doble azul o una amarilla y una azul.

¿Qué sucede si un portero ve una tarjeta azul?

Probablemente, estemos ante uno de los puntos más flacos del proyecto. En las categorías inferiores donde se ha probado el proyecto, el portero se cuenta como cualquier otro jugador de campo, es decir, su puesto bajo palos tiene que ser cubierto por algún compañero si es expulsado con tarjeta azul.

Después, en el momento de regresar al terreno de juego, puede hacerlo en la posición que quiera, hasta que el partido se detenga y vaya a ocupar de nuevo su demarcación habitual.

¿Por qué se ha elegido el color azul?

Muy sencillo. Para que no se confunda con el amarillo y el rojo. En un principio, iba a ser de color naranja, pero tenía muchas similitudes con las dos cartulinas que ya se utilizan a día de hoy.

¿Desde cuándo está el sistema actual de tarjetas?

La última modificación se había implementado en el Mundial de 1970, cuando nacieron las tarjetas rojas. Desde entonces, han pasado 54 años sin que nadie toque el reglamento.