Morata y Unai Simón cierran bocas

Unai y Morata están crecidos
Unai y Morata están crecidos

El delantero y el portero habían sido objeto de críticas por sus fallos. En la prórroga de octavos de final de la Eurocopa frente a Croacia fueron decisivos con un gol y varias paradas de mérito

El guardameta del Athletic, muy probablemente, protagonizó el gol tonto de la Eurocopa y muchos ya le estaban metiendo en la leyenda negra de cantadas de porteros españoles

CUOTAS AL GANADOR DE LA EUROCOPA
Domingo, 11 de julio

Si el duelo entre España y Croacia de octavos de final de la Eurocopa hubiese terminado a la media hora de partido, muy probablemente Unai Simón y Álvaro Morata se habrían tenido que volver a España en barco desde Copenhague. A esa altura de choque, la selección perdía por 0-1 ante los balcánicos tras un fallo grosero del portero tras una cesión de Pedri desde el centro del campo. El guardameta del Athletic, muy probablemente, protagonizó el gol tonto de la Eurocopa y muchos ya le estaban metiendo en la leyenda negra de cantadas de porteros españoles como la de Zubizarreta en el Mundial de Francia 98 y que nos valió la eliminación o la de Arconada en la Eurocopa 84 que nos costó el título.

Unai Simón, sin embargo, aguantó en pie en el campo y tras abrazarse con De Gea -sabe muy bien de lo que habla cuando se refiere a las críticas- en el descanso se vino arriba. El portero vitoriano se reencarnó en Iker Casillas con tres paradones a bocajarro que impidieron la casi segura derrota de España. Especialmente importante fue la que sacó al inicio de la prórroga a Kramaric en una para memorable aunando reflejos e instinto. Acto seguido de esa intervención, España marcó el gol que le dio la tranquilidad para el resto del partido.

Y el autor del tanto fue el delantero más criticado y objeto de memes constantes. Hablamos de un Álvaro Morata que marcó un golazo de solera con la zurda tras un excelso centro de Dani Olmo. El ariete de la Juventus, que venía de fallar un penalti en la goleada contra Eslovaquia, mató a todos sus fantasmas con un tanto de máximo nivel y que puso a España con pie y medio en la siguiente fase. La rabia en la celebración del madrileño fue la rabia de un país que deseaba verle triunfar tras tantas decepciones y burlas.

España recupera la base de lo que un equipo campeón debe tener con un portero pletórico de confianza y que demuestra que no se hunde por los fallos y un delantero que no deja de intentarlo y que genera muchísimas ocasiones para él y sus compañeros. Suiza espera a los nuestros en los cuartos de final de la Eurocopa y son perfectamente conscientes de que dos de los jugadores con los que muchos no contaban se encuentran en su mejor momento de confianza.