Sobre Zidanes y Valverdes

El éxito del Madrid en esta Liga es indudablemente el éxito de Zidane. De confirmarse el título ante el Villarreal -o en Leganés-, será más suyo que de nadie. Es la Liga de Zizou.

"El fútbol no se puede idealizar. Ganar jugando mal es lo mismo que ganar jugando bien. Así va a conquistar el Madrid esta Liga; así va a perderla el Barça..."

A Zidane le rescató el Madrid de su voluntario año sabático para reconducir una nave que con él había llegado a lo más alto. Andaba sin rumbo fijo con Lopetegui y, sobre todo, ya sin Cristiano. Poco más de un año le puede bastar para conquistar su primera Liga, un anhelo que había marcado públicamente en sus comparecencias.

Ser técnico del Madrid tiene sus matices. Además de buen entrenador, hay que ser un gran gestor. Del Bosque es el ejemplo perfecto, certero en la táctica y moderado en el trato. Zidane ha sido su continuación perfeccionada. Lo inimaginable en él es que aceptara tan fácilmente el rol secundario ante las estrellas de la plantilla. Sólo alguien muy inteligente y con tanto éxito pasado en el fútbol sabe que era el camino a seguir.

Barça impaciente, Madrid cauto


Ese mismo espíritu conciliador lo tenía el Barça con Valverde, al que decidió fulminar cuando era líder del campeonato y por perder -injustamente- la semifinal de la Supercopa. "Al Barça no le basta con ganar, debe jugar bien", fue el discurso oficialista. Meses después el Barça no juega mejor y puede haber perdido la Liga. Quizá con Valverde hubiera ocurrido lo mismo, pero estoy convencido de que desde su mesura se hubiera acercado más a la practicidad del Madrid . Era lo suyo, pues esta liga discreta y sin un gran dominador se ganaba como ha hecho Zidane: sin alardes.

Es así. La diferencia histórica entre Madrid y Barça la sitúo en la capacidad de ambos de ganar títulos en épocas de zozobra: el Madrid es un maestro en eso y ha sido campeón de Ligas y Champions jugando mal, sin estrellas por encima del bloque, sabiendo sufrir; el Barça es todo lo contrario, incapaz de ganar sin un tiqui-taca excelso, un Messi sublime o una generación de canteranos irrepetible. El fútbol no se puede idealizar. Ganar jugando mal es lo mismo que ganar jugando bien. Así va a conquistar el Madrid esta Liga; así va a perderla el Barça...

Aritz Gabilondo,