La mejor ExLiga del mundo

Empieza la Liga española más descafeinada en años
Arranca una nueva edición de la Liga española
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O nos han quitado la ilusión o han transformado tanto el producto que hemos dejado de reconocerlo por completo. Empieza una nueva Liga y lo hace con la peor de las sensaciones posibles: indiferencia.

"¿Quieren dinero? Tendrán dinero. Ahora bien, nunca poseerán lo que de verdad hizo grande a la Liga: nuestro sentimiento de pertenencia..."

Ni siquiera nos salvamos los que entendemos la Liga como parte de nuestra vida. Los que disfrutamos de cada uno de sus detalles, de sus jugadores, de sus mejores momentos, de aquellas tardes pegados a la radio escuchando Carrusel. Esos que idolatramos a Iturrino, Dertycia, Kiriakov o Spasic casi tanto como a Hugo Sánchez, Romario, Vieri o Ronaldo. Para nosotros era tan importante o más el cromo de Larrañaga que el de Butragueño. Aprendimos lo que es la vida con esos reportajes únicos de El Día Después.

Porque para algunos el fin de semana se apagaba con el partido del Plus de las 21. Si tenías el aparato negro con la llave blanca, eras un afortunado que podía verlo. Si no, debías conformarte con imaginarlo por detras de aquellas rayas grises y blancas con las que se codificaba la señal. En el colegio no se hablaba de otra cosa: el regate de Bebeto a Mino, el cabezazo imposible de Zamorano en Sarriá, el enésimo pase sin mirar de Laudrup para poner la pelota al hueco... No había videojuegos ni móviles ni redes sociales. Sólo el patio o la calle, en los que analizar a tu equipo en la Liga Fantástica Marca.

Han pasado los años y de aquella liga imperfecta con cromos coloreados y pantalones cortos de maratoniano, más de que de futbolista, apenas queda nada. Dicen que han creado un imperio, una marca, una empresa. Nos cuentan que por eso es posible haber disfrutado tantos años de Messi, de Cristiano, de Neymar. Los viejos estadios con olor a puro como Atocha han dado paso a otros, todos iguales, en los que un bebé de seis meses tiene que pagar 30 euros por una entrada.

Lo llaman la mejor Liga del mundo cuando uno no sabe ni a qué hora juega su equipo, pues puede ser en horario chino o en horario de la Guyana Francesa. ¿Quieren dinero? Tendrán dinero. Ahora bien, nunca poseerán lo que de verdad hizo grande a la liga: nuestro sentimiento de pertenencia...

Aritz Gabilondo,