Italia vs Bélgica: prohibido regalar partidos

El Juventus Stadium acoge el partido por el tercer puesto.

La Nations League nos deja la sensación de que es un torneo que sirve de mucho para los finalistas y de poco para los que perdieron las semifinales. No es así.

"De Italia también hay que esperar un poco más. Sucumbieron ante España en una semifinal rara, marcada por la roja a Bonucci, y no lograron ser en ningún momento el equipo poderoso que enamoró en la Eurocopa".

Apenas queda un año para el Mundial y jugar encuentros de este tipo ante selecciones que se encuadran entre las ocho mejores del mundo es un lujo. De ahí que Bélgica e Italia deban tomarse el partido por el tercer y cuarto puesto con la seriedad que merece el torneo. Es difícil, pero necesario (Italia gana en 90 minutos se paga 2 a 1).

Los belgas vienen de un bajón anímico considerable. Tuvieron el pase en su mano y lo desperdiciaron en 28 minutos fatídicos ante Francia. No tendrán a Hazard, lesionado, y las dudas en torno a Roberto Martínez empiezan a ser importantes. La verdad, poco más se puede hacer con un país de 11 millones habitantes que pelear con las mejores del mundo, como está haciendo en esta competición y en las últimas (más de 2,5 goles se paga 2 a 1).

De Italia también hay que esperar un poco más. Sucumbieron ante España en una semifinal rara, marcada por la roja a Bonucci, y no lograron ser en ningún momento el equipo poderoso que enamoró en la Eurocopa. Mejor pegársela ahora que entonces, obviamente. La falta de delanteros juega en contra de una selección que se debate entre dar paso a los jóvenes (Raspadori, Chiesa, Kean) o respetar los galones. En cualquier caso, es la Italia magnífica de hace un par de meses pese al patinazo ante España (Italia sin empate se paga 1,45 a 1).

Cualquier partido por el tercer puesto de un torneo es ingrato, especialmente si se miden dos selecciones diseñadas para ganar. Pero no nos olvidemos que queda un año para el Mundial y que no se pueden desperdiciar oportunidades. Seguro que Roberto Martínez y Mancini piensan igual. No es la final, pero es un partido de una gran relevancia para ambas.