El City con Guardiola, el United sin él

El City va disparado hacia los títulos, mientras el United se aleja de ellos
El Etihad acogió el último derbi de Manchester.

El derbi de Manchester dejó la certeza, ya intuida, de que la diferencia entre los dos clubes de Manchester ahora mismo es abismal.

"El día que Begiristain y Soriano llamaron a Guardiola cambió para siempre la historia reciente de la ciudad de Manchester. El City se convertía en un grande, el United seguía -y sigue- en la miseria..."

Ha llegado ese momento en el que la clasificación deja al United tan lejos del City que es imposible evitar el bochorno. Son 22 puntos de diferencia entre los de Guardiola y los de Rangnick después del 4-1 endosado en el derbi del Etihad. Siete partidos de ventaja. Casi dos meses de competición en cuanto a puntos. Están casi tan lejos los Diablos Rojos de su eterno rival hacia arriba como del Burnley, equipo que ocupa el primer puesto del descenso, hacia abajo.

No es un caso aislado en las últimas temporadas. Ni tiene pinta de que vaya a voltearse pronto la situación. Cómo es posible llegar a este punto de no retorno para el United, y de avasallamiento del City, cuando históricamente la ciudad vivió el contexto contrario. Qué ha hecho bien uno y qué ha hecho mal el otro. Por qué el City mete miedo en Europa y domina la Premier, mientras el United da pena en el torneo local y no engaña a nadie en la Champions.

Pep, el artífice

Quizá uno de los nombres a destacar es el de Guardiola, obviamente. Pep ha hecho del City un equipo de autor, caro pero de autor, que después de varias temporadas jugando a lo mismo entiende el fútbol de memoria. A aquel City de Mancini, y después de Pellegrini, le llegó la revolución cuando el técnico catalán ocupó el banquillo. Fue un proyecto arriesgado, más aún en una liga y en un fútbol como el inglés, pero el tiempo ha demostrado que se trató de un acierto.

Creer en una idea es fundamental. Así creció el City, como también lo han hecho el Liverpool con Klopp o el Chelsea con Tuchel. Juegan a cosas diferentes, pero cada uno tiene su registro y cree en él. ¿Pero y el United? No hay ni rastro de una línea continua entre los últimos técnicos, ni en la relación entre la propiedad y el equipo. Después de la salida de Ferguson, casi dramática por lo que representa, el club ha ido dando tumbos. De Moyes a Solskjaer. De Mourinho a Van Gaal. Cada uno de su padre y de su madre.

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La corriente alemana

Ahora ha querido sumarse a la ola del fútbol germano, a la escuela que impera en Europa, con el técnico que puso en marcha el plan, pero al que sus propios discípulos adelantaron pronto por la derecha. Ralf Rangnick se encuentra con verdaderos problemas para estructurar su idea en el equipo, entre otras cosas porque su idea de presionar arriba no encaja con la plantilla que tiene. ¿Cristiano va a presionar? ¿Cavani? ¿Pogba? No tiene mucho sentido.

Tiene el colchón el técnico alemán de que el club cree en él para los despachos, más que para el banquillo. En él van a dejar la responsabilidad de fichar al entrenador que a partir del próximo curso deba dar una identidad que ahora mismo parece perdida. Esa misma decisión que en su día tomaron Txiki Begiristain y Ferran Soriano cuando llamaron a Guardiola para el City. Aquel día cambió para siempre la historia reciente de la ciudad de Manchester. El City se convertía en un grande, el United seguía -y sigue- en la miseria...

COMBIPARTIDO: El City gana la Premier y alcanza la final de la Champions se paga 3.30 a 1.