'The Last Dance' no cambia la opinión de Amaya sobre Michael Jordan

La embajadora de Betfair cree que tener a alguien al lado que meta la canasta decisiva compensa su difícil carácter.

Creo que la mayoría de los que critican ahora a Michael Jordan no han vivido nunca en un contexto de deporte de élite.

He seguido 'The Last Dance' con gran pasión, como todos los buenos aficionados al baloncesto. A las 9 de la mañana, ahí estaba plantada todas las semanas para ver los siguientes dos capítulos. La serie me ha parecido impresionante: me había olvidado un poco de lo que Michael Jordan era capaz de hacer, en una época en la que el contacto físico estaba mucho más permitido que ahora. Todo sin utilizar tanto el triple como se hace hoy en día, con todo tipo de recursos en las distancias medias, con una capacidad de liderazgo tremenda...

El carácter de Jordan

Por la situación en la estábamos todos cuando se emitió la serie, confinados en casa, ha habido también muchísima gente que se ha animado a comentarla en las redes sociales, y uno de los principales temas ha sido precisamente su tipo de liderazgo. Aquí quiero hacer una reflexión. Ha quedado claro que Jordan siempre ha sido fiel a sí mismo, importándole más bien poco lo que opinaran los demás. Sabía que con este documental podrían alzarse voces contra él, porque en la actualidad están muy mal vistas las figuras tan dominantes. Sin embargo, Jordan solamente exigía a sus compañeros aquello que estaba dando por sí mismo. Podría haber pedido que ciertas escenas, como el puñetazo a Steve Kerr, no aparecieran en The Last Dance. Pero acepta que son parte de su forma de ser, de tomarse todo como algo personal para alimentar su competitividad.

Creo que la mayoría de los que critican ahora a Jordan no han vivido nunca en un contexto de deporte de élite. Hablando con muchos compañeros baloncestistas, todos me decían que comprendían qué le empujaba a actuar como lo hacía. Desde luego, ver esas imágenes no le hacen bajar de mi pedestal. A partir de un cierto nivel, los deportistas entrenamos muy duro con la obsesión de ganar. Y estar a su lado significaba victoria. Yo he convivido con personalidades de ese estilo, cuando uno es profesional es algo que todo el mundo asume. Y tan malo no sería, cuando atraía a veteranos de mucha calidad que estaban deseando jugar junto a él por menos dinero, porque sabían que ello les acercaba mucho al anillo.

¿Quién tiraría el último tiro, LeBron o Jordan?

En Estados Unidos, una sociedad donde el éxito se premia sobre todo lo demás, este tipo de comportamientos son mucho más comunes. En la NBA, Kobe Bryant fue quizá el último ejemplo claro, con algunos 'tics' parecidos a Jordan. Algunos antiguos compañeros han criticado a 'His Airness' por su sinceridad, y porque relató muy gráficamente temas como la presencia de las drogas en los vestuarios de la NBA a mediados y finales de los 80. Sin embargo, no estamos ante algo que fuera un gran secreto, ni mucho menos, como demuestra la muerte de Len Bias por sobredosis de cocaína en 1986. Jordan no ha sido el primero en sacar el tema, se ha tratado en muchísimos reportajes y entrevistas, y a la hora de hablar sobre aquellos años, aporta información relevante sobre lo que era la liga.

Si a Jordan le hubiera tocado jugar en la actualidad, no me cabe duda de que sería tan dominante como lo fue. ¿Alguien duda de que entrenaría el tiro de tres como un loco y sería un excelente triplista? Una discusión clásica entre los aficionados de la NBA es tratar de comparar a LeBron James con el 23 de los Bulls. Yo sinceramente creo que LeBron es un jugador más completo, probablemente no haya habido nadie con tantos registros como él. A mí me encanta verle jugar, ¿pero quién ofrecía más garantías de ganar el partido decisivo? Y todavía más claro: si ambos jugaran en el mismo equipo, ¿quién se encargaría del último tiro del partido? Esta última pregunta creo que no hace falta ni responderla.

Amaya Valdemoro,