NBA

La última jugada maestra de Michael Jordan en los negocios

Nadie duda de que en el campo de los negocios es casi tan bueno como lo fue en las canchas.

El mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos ha multiplicado por diez su inversión en los Charlotte Hornets.

Michael Jordan tomó su última decisión como propietario de los Charlotte Hornets escogiendo en el Draft con el número 2 a Brandon Miller. El mítico '23' concluía así un periplo muy discreto como dueño de la franquicia NBA, aunque al mismo tiempo muy lucrativo. Sin miedo a equivocarnos, podemos decir que este negocio es el segundo más importante en la vida de Michael tras firmar su contrato con Nike.

El magnate de 60 años ha decidido quitarse esta franquicia de su port-folio tras no ser capaz de cambiar la tendencia perdedora del equipo durante las 13 temporadas que ha estado en el cargo. Jordan se lo compró en 2010 por 275 millones de dólares y ahora se lo ha vendido a los inversores Gabe Plotkin y Rick Schnall por 3.000 millones, en una operación que le convierte en el deportista más rico de la historia.

MJ ha tenido un mandato bastante discreto en cuanto a adquisiciones de estrellas y resultados deportivos. Únicamente Kemba Walker consiguió representar a su equipo en un All-Star durante este tiempo, mientras que los patinazos en el Draft fueron una constante. como demostró la elección Michael Kidd-Gilchrist en el número 2 del Draft de 2012 (dejando pasar a Damian Lillard, Bradley Beal, Khris Middleton o Draymond Green, hoy todos ellos estrellas de la NBA).

Jordan, al menos, puede consolarse por un triplete de hitos que consiguió para mejorar la reputación de la franquicia. En 2014, su equipo pasó de llamarse Charlotte Bobcats a Hornets, recuperando la esencia del mítico equipo que en los 90 brilló en la ciudad. En 2019, consiguió llevar el All-Star Game a la ciudad, mientras que en 2022 se garantizó que la franquicia tendrá un nuevo pabellón en Charlotte con un acuerdo con la ciudad hasta 2045.

Estos movimientos quizá han conseguido inflar el valor de una franquicia que sólo jugó dos veces los Play-Offs en la era Jordan y no consiguiendo pasar en ninguna ocasión de primera ronda. Quizá el asunto que más haya podido doler al '23' fueron las siete victorias que cosechó su equipo en la temporada 2011-12 y que es el peor balance de triunfos de toda la historia de la NBA.

Jordan sabe invertir

Sea como fuere, Jordan ha conseguido un negocio redondo que demuestra una vez más su tremendo olfato para los negocios. Según Forbes, antes de esta venta, Jordan ya poseía un imperio valorado en 2.000 millones. Ahora su fortuna ha aumentado exponencialmente y hay rumores de que el bueno de Michael puede estar pensando en invertir este dinero en comprar equipos de beisbol, ahora que la MLB anda de capa caída.

Jordan posee una participación minoritaria en los Miami Marlins y vive en la exclusiva urbanización de Jupiter (Florida), tras establecer allí su base de operaciones con una mansión valorada en 30 millones de dólares y un campo de golf profesional donde van a jugar celebrities de todo el mundo invitadas por MJ. El baloncestista sabe que todo lo que toca se suele convertir en oro y eso es un factor que juega muy a su favor.

El '23' tiene un historial de negocios brutales con los que se ha construido su fortuna. Jordan gana 120 millones anuales provenientes de Nike gracias a las ventas de la marca que lleva su nombre. Dicha división hace 16% de los ingresos anuales de la marca y es actualmente la que más está creciendo en volumen, pese a ser productos caros. La marca de Oregon ha conseguido que Jordan entre como un fenómeno urbano entre jóvenes con poder adquisitivo.

Otra de las patas de la fortuna de Jordan reside en su papel publicitario como embajador de múltiples marcas como Gatorade, Hanes, Upper Deck, 2K Sports y Five Star Fragrances. Jordan, que ya no graba anuncios, suele dejarse ver con estas marcas en su vida cotidiana, haciendo que todo el mundo tenga un sentimiento aspiracional de comprar sus productos.

El para muchos mejor deportista de todos los tiempos sigue siendo una máquina de hacer dinero. Ahora que Miami se va a convertir en una capital todavía más codiciada por la llegada de Leo Messi, Jordan tiene todo listo para comprar si surge una oportunidad que merezca la pena. Desconocemos qué movimientos hará el '23', pero nadie duda de que en el campo de los negocios es casi tan bueno como lo fue en las canchas.