Golden State Warriors: sin defensa no hay paraíso

Los actuales campeones se encuentran fuera de playoffs y ya son el tercer peor equipo de la NBA en términos defensivos.

La marcha de Gary Payton II y Otto Porter Jr. parece haber hecho más daño del que en un principio se estimó.

La victoria del conjunto de la bahía en Houston frente a los Rockets (120-127) fue la primera lejos de San Francisco en lo que va de temporada. Los de Steve Kerr habían caído en todos sus enfrentamientos (0 de 8) fuera de casa, un dudoso honor que ahora solo comparten los Pistons y los Lakers.

De todas formas, los problemas poco tienen que ver con jugar en su pabellón o no. Golden State arrancó el año permitiendo 70 puntos o más en la primera parte en tres de los primeros cuatro encuentros y ha encajado, al menos, 120 puntos en 10 de los 17 choques que llevamos de temporada regular. Un drama.

Al igual que cada campaña bajo las órdenes de Steve Kerr, los Warriors siempre se han caracterizado por ser un equipo muy aguerrido en defensa. Así lo corroboran los números. En el pasado curso, Golden State finalizó con una media de 105,5 puntos encajados de media por partido. Este año la cifra está en 117,4. Estamos hablando de la tercera peor defensa de toda la NBA.

La marcha de Gary Payton II y Otto Porter Jr. parece haber hecho más daño del que en un principio se estimó. Fueron dos piezas claves que no solo aportaron en defensa, sino también en números ofensivos, algo que no entraba en la libreta de muchos entrenadores.

¿Qué tienen que arreglar los Warriors?

Muchas cosas. Una de ellas son los puntos concedidos tras pérdida de balón, que suponen una media de 20,6 puntos para los rivales. Es la tercera peor marca de la liga, solo por delante de Spurs y Rockets. Golden State acumula casi 17 pérdidas por partido, un apartado que nunca ha sido su fortaleza, y es la decimoquinta peor franquicia es puntos permitidos en transición, categoría en la que fueron los mejores en la pasada temporada regular.

Otra carencia en el juego defensivo de los Warriors son los puntos concedidos en segunda oportunidad, o en otras palabras, no cerrar el rebote. Los de Steve Kerr se sitúan en el 69,7 % de rebotes defensivos, la sexta peor marca de toda la NBA, que da concesión a casi 15 puntos por partido para los rivales.

En tiros de tres concedidos al rival, Golden State también ha pegado un bajón. De ser el mejor la pasada campaña (33,9 %) a estar en mitad de tabla en esta categoría (35,5 %).

¿El ataque está ayudando?

En este aspecto no hay absolutamente nada que recriminar a los Warriors. Es el tercer mejor equipo en términos ofensivos, promediando 117,6 puntos por encuentro, números muy superiores a la temporada 21/22. Los de la bahía han firmado partidos de 119, 123 o 129 puntos a favor, sin prórrogas, y el resultado ha sido de derrota. Poco más se puede pedir.

Golden State tiene un récord de 8-9 gracias a las victorias en el Chase Center, donde solo ha cedido un partido de ocho jugados, pero sea en el pabellón que sea, tiene mucho margen de mejora. ¿La mejor noticia? Todavía quedan 65 partidos, hay tiempo para dar vuelta a la situación y salir de una zona de la clasificación en la que los Warriors se deben sentir muy extraños.