El envidiado plan de pensiones de la NBA que otras ligas anhelan imitar

Jugar en la NBA tiene muchas ventajas, como por ejemplo un pago vitalicio al que tienen acceso más de un millar de jugadores

La pensión garantiza un mínimo de 57.000 dólares anuales a partir de los 62, y de ahí sube y sube...

En la NBA da igual que te llames MJ23 o 'Perico de los palotes' si has jugado en la liga durante tres temporadas distintas.

Una vez que consigues ese objetivo, pasas a engrosar la lista de pensionistas de la mejor competición de baloncesto del mundo, obteniendo unos grandes beneficios que supuestamente garantizan que ningún jugador pase por ninguna apretura económica.

La envidida en el mundo del deporte

El sistema de pensiones de la NBA es la envidia de muchas ligas. La competición estadounidense fue pionera en su creación allá por 1965, impulsado por el Sindicato de Jugadores.

En ese momento, las diversas superestrellas de la competición amenazaron con boicotear un All-Star si no arrancaba un sistema que ha ido mejorando con los años hasta convertirse en un salvavidas.

Ya saben que muchos jugadores en la historia de la NBA no han tomado las mejores decisiones y es bueno que dispongan de una pensión en caso de que se queden sin 'cash' para costear su ritmo de vida.

Algunos jugadores que fueron 'All-Star' dilapidaron millones y millones de dólares en inversiones ruinosas.

En 2017, el Sindicato dio un giro de vuelta total, consiguiendo que además de la pensión, la NBA costease un seguro de salud de por vida a sus exjugadores si han jugado tres temporadas.

En caso de haber pertenecido a la liga más de 10 temporadas, esto incluye a cónyuges y descendientes. En Estados Unidos es primordial este tema, al ser el sistema de salud muy caro.

A partir de los 45 años

Hay dos formas de poder cobrar la pensión. De entrada puedes cobrarla a partir de los 45 años con una paga de 800 dólares mensuales por temporada jugada en la NBA, lo que supone un mínimo de 2.400 dólares al ser el requisito mínimo haber estado ese tiempo en la competición.

Si has jugado, por ejemplo 10 temporadas, podrías ascender a un salario de 8.000 dólares al mes y así sucesivamente.

Hay muchos jugadores que llegan a esa edad con lo justo y por eso la NBA abre esa posibilidad de empezar a cobrar muy pronto. La liga, sin embargo, premia a los que han sido más previsores -de hecho han habilitado cursos de gestión de patrimonio-, otorgándoles una paga mucho más bestial si aguantan hasta los 62 años sin cobrar de los recursos de la competición.

A partir de los 62 años

A esa edad, el mínimo que un jugador que la reclame cobraría son 57.000 dólares anuales, mientras que un jugador con 10 años de experiencia puede aspirar a 210.000 dólares al año (17,500 dólares por mes). Los sueldos mensuales pasan a ser el doble de grandes si esperas hasta este momento porque el 'plan de pensiones' ha crecido equivalentemente.

Además, la NBA invita a los jugadores que quieran regresar a la universidad tras su carrera deportiva, pagándoles hasta 33.000 dólares de la matrícula universitaria de sus estudios. Que haya jugadores con carrera mejora la imagen de una competición que está en la vanguardia en este asunto.

¿Qué es un año de servicio?

El sindicato de jugadores también ha conseguido flexibilidad en la consideración de jugar en la NBA porque antes era obligatorio haber jugado un partido. Ahora, sin embargo, el jugador sólo tiene que haber estado bajo contrato al menos durante un partido en la temporada... y no importa si pisa la cancha o se queda en el banquillo.

Parece fácil, pero conseguirlo esto tres temporadas no es, ni mucho menos, una empresa sencilla.

¿Qué pasa con los españoles?

En la actualidad, 12 de los 18 jugadores españoles que han jugado en la NBA tienen derecho al acceso a una pensión, aunque ninguno de ellos haya empezado a cobrarla aún. PG16 será el primero, cuando en un par de años sople 45 velas y pueda optar a ella tras una carrera de 18 temporadas.

La NBA se gasta anualmente la nada despreciable cifra de 33 millones de dólares en mantener rodado un sistema de pensiones que convierte a la competición en un lugar que cuida a los exjugadores.

Actualmente hay casi 2.000 beneficiarios del plan de pensiones y apenas un 45% de los que pueden lo utilizan. Seguramente que muchos estén esperando a soplar 62 velas.