El día en que Michael Jordan hizo el mejor mate de la historia y nadie lo grabó

Magic Johnson, Larry Bird o David Robinson calificaron un mate de Jordan en un entrenamiento de la selección de Estados Unidos como el mejor jamás visto.

El liderato del equipo estadounidense estaba en juego, con Magic Johnson siendo el gallo más cantarín en el corral.

El escenario era en Montecarlo, lugar de concentración de la selección estadounidense antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. El partido fue un improvisado Conferencia Este contra Oeste, o lo que es lo mismo: Barkley, Jordan, Larry Bird, Pippen, Patrick Ewing y Christian Laettner contra Magic Johnson, David Robinson, Karl Malone, Mullin, Drexler y John Stockton.

El liderato del equipo estaba en juego, con Magic Johnson siendo el gallo más cantarín en el corral, pese a que Michael Jordan había ganado los dos últimos títulos (¿qué franquicia de la NBA tiene más anillos?). El base de los Lakers se encargaba de recordarle al '23' que tenía menos anillos que él y que Larry Bird y que eso de que fuese el líder del equipo estaba por ver.

Los entrenamientos de esos días eran, en palabras de Bird, "los mejores partidos que había jugado en su vida", aunque el mejor llegó el cuarto día. No había cámaras porque no se grababa cada instante como ahora y porque el técnico Chuck Daly no quería a más gente en sus entrenamientos que los imprescindibles. Quizá por aquello de que las rencillas y los piques se quedasen de puertas a dentro.

Ese día, el Oeste comenzó ganando por 12-2 al Este en el partidillo y Magic tenía muchas ganas de cabrear a Jordan. Entonces empezó a susurrarle al oído que "como no te conviertas hoy en Air Jordan, te vamos a humillar". El mejor jugador de todos los tiempos entonces torció su gesto y se lo llevó al plano personal. Ya sabemos todos como es MJ cuando pasan estas cosas y si no mirad el documental 'The Last Dance'.

Magic promete y jura que nunca había visto a Jordan sacar la lengua como ese día. Estaba encendido y empezó a meter canastas de todos los colores para recortar la brecha. "Metió dos triples seguidos y me señala con el dedo y me guiñaba el ojo", aseveró el legendario base de los Lakers para describir la escena antes de llegar a la jugada clave.

El mate descrito por los protagonistas

El escolta, que había ganado los concursos de mates de 1987 y 1988, se sacó un mate que nunca antes había hecho y que es prácticamente imposible de hacer en medio de un partido. Según dijo Larry Bird, lo más parecido se lo vio a Vince Carter en su primer intento en el concurso de mates de 2000 haciendo un 360 con molinillo. Hacer cualquiera de las dos terminaciones ya era digno de una nota de 50.

"Le vi arrancar por la derecha hacia la canasta como un rayo. Saltó y al mismo tiempo lo hizo David Robinson -quien esa temporada había promediado 4,5 tapones por noche en la NBA- y Michael le esperó a que fuese cayendo en el aire mientras hacia un 360 completo y lo terminaba con un molinillo", dijo Magic sobre la jugada. "Es, sin duda, el mate más alucinante que he visto en mi vida", añadió.

Magic sabe bien de lo que habla en cuanto a canastas imposibles. Estuvo presente en el de Julius Erving contra los Lakers en unas finales que fue el mejor de su carrera y en la jugada de Jordan en las finales de 91 cuando se queda varios segundos suspendido en el aire cambiándose el balón de manos. "Esto fue más impresionante todavía", admitió.

David Robinson explicó que nunca había visto una cosa semejante en su vida en una cancha "porque físicamente era imposible lo que hizo". 'El Almirante' reconoce que la jugada causó un impacto tan severo en todos que ya nadie puso nunca más en duda el liderazgo de Jordan en la cancha ni en broma. "Es una pena que no esté grabada. Sólo la tenemos en la cabeza 20 afortunados", reconoció.

Jordan, pese a las presiones de Nike, nunca quiso volver a replicar esa jugada delante de una cámara. Ese día, el '23' de convirtió en el auténtico 'Air Jordan' para mandar un mensaje a todo el mundo. Por supuesto, Estados Unidos ganaría la medalla de oro en Barcelona sin despeinarse con un Michael que se hizo la bandera del mejor equipo jamás visto en una cancha de baloncesto.